El restaurantero poblano fue ratificado por unanimidad como presidente nacional presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) para el periodo 2026-2028 para un nuevo periodo en la asamblea de Puebla, con todo el respaldo de las 32 delegaciones regionales.
Un liderazgo consolidado
Desde su llegada en 2024, Alarcón ha navegado con éxito los retos del sector: 600 mil establecimientos que generan 4.5 millones de empleos y aportan 8.5% al PIB nacional. En 2025, la industria creció entre 5.5% y 6%, pese a incrementos del 30% en costos operativos como gas y electricidad. "Esta reelección es del gremio, no mía. Seguiremos transformando desafíos en oportunidades", declaró Taico.

El equipo que lo acompaña
Claudia Ramírez del Palacio, presidenta ejecutiva, proyecta un 2026 con crecimiento del 6-7% si se fortalecen turismo gastronómico y digitalización. Mario Argüelles, secretario general, destacó la unidad lograda bajo Alarcón. La reconocida publirelacionista, Rosenda Ruiz de Cinta, fue ratificada al frente de la vicepresidencia relaciones públicas.
Para el nuevo periodo Taico reivindica su visión tecnológica en los procesos de operación y gestión de los centros de consumo ligada al aumento de la capacitación técnica avanzada para profesionalizar el servicio.
Tecnología para la profesionalización del servicio
Su plan de trabajo prioriza la digitalización de los procesos restauranteros y la capacitación técnica avanzada para elevar los estándares de servicio en todas las entidades federativas del país.
Además, Taico Alarcón impulsará incentivos fiscales con el gobierno federal para contrarrestar los elevados costos operativos que azotan al sector. Su plan pone énfasis en prácticas sostenibles y en ayudar a los pequeños negocios a formalizarse, garantizando calidad sin comprometer ganancias.

Los retos
Sin duda, además de la inflación y la sobre regulación uno de los mayores de la industria restaurantera será paliar la inseguridad que algunas ciudades enfrentan como máximo desafío y que ha llevado a cierres en entidades como Tabasco, Sinaloa y Michoacán. No obstante, la industria espera crecer gracias al efecto turístico del Mundial de fútbol.



