Causas y perspectivas para 2026
Sin duda 2025 fue el año en que la carne de res se salió de control superando presiones inflacionarias del 17.4% en algunos periodos, impulsado por factores sanitarios, climáticos y cambios en políticas comerciales.

Organizaciones como el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne) advierten que estas tendencias persistirán hacia 2026, afectando el bolsillo de los consumidores en un contexto de demanda creciente.
Las razones del incremento en 2025
La sequía prolongada en estados como Chihuahua, Sonora y Durango ha reducido la disponibilidad de pasto y agua, afectando el peso del ganado y elevando costos de producción hasta un 25%.
Además, el brote del gusano barrenador del ganado (GBG), detectado desde 2024, provocó el cierre de exportaciones de bovinos en pie a EE.UU., dejando de exportar 1.18 millones de cabezas con pérdidas de 1,552 millones de dólares, lo que disparó precios del ganado hasta 15.4%.
Aumentan los insumos
Otros factores incluyen el aumento en precios de insumos como maíz, sorgo, fertilizantes y combustibles, sumado a inflación acumulada desde 2022. Aunque el Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic), un acuerdo entre el Gobierno de México y el sector privado contuvo alzas previas, su impacto se diluyó en 2025, con inflación cárnica promediando 15.1% anual. Las inspecciones adicionales en frontera por aranceles de EE.UU. complicaron el flujo de mercancías refrigeradas, presionando aún más el mercado interno.

El Impacto en productores y consumidores
Los productores enfrentan mayores costos operativos en corrales, electricidad, empaques y transporte, agravados por inseguridad y bloqueos logísticos. El consumo de carne de res creció, pero muestra desaceleración respecto a años previos con alzas del 17%, alcanzando 4.4% proyectado para 2026 debido a precios altos. Consumidores ven kilos superando los 200 pesos, afectando presupuestos familiares pese a mayores ingresos por remesas y salarios.
La producción nacional no ha caído drásticamente, con algunos estados reportando crecimientos, pero la oferta restringida genera distorsiones. Comecarne destaca que la erradicación del GBG podría tardar décadas, prolongando restricciones.
Panorama del mercado en 2026
Para 2026, Comecarne prevé presiones continuas por el fin del esquema de cero aranceles en Pacic para carne de res y cerdo, reemplazado por cupos indefinidos que limitarán importaciones en un contexto de alta demanda. La revisión del T-MEC podría alterar reglas sanitarias y comercio libre, con exportaciones mexicanas creciendo 8.9% en volumen a EE.UU. en 2025, pero presionando el abasto interno.
Se espera desaceleración en consumo de carne de res al 4.4%, inferior a tendencias previas, aunque el mercado general de carne crecerá a una CAGR del 6.1% hasta 2035 por urbanización y demanda proteica. Factores positivos incluyen recuperación de exportaciones y diversificación de mercados, pero retos como sequía persistente y GBG dominan. Organizaciones ganaderas urgen fortalecer medidas sanitarias y acuerdos comerciales para estabilizar precios.


